El ciclo de divulgación científica Encuentros de Saber Abierto, impulsado por la Universidad de Huelva a través de su Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) en colaboración con la Asociación de Industrias Químicas, Básicas y Energéticas de Huelva (AIQBE), ha celebrado una nueva sesión en Moguer centrada en el desarrollo de fertilizantes a medida y el uso de nuevas tecnologías en la agricultura.
El encuentro se desarrolló en la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez, donde participaron Elena Contreras Gómez, responsable del departamento de I+D+i y transferencia de Fertinagro Biotech y representante de AIQBE, y el investigador de la Universidad de Huelva Juan Urbano Baena.
La sesión comenzó con una contextualización histórica del espacio a cargo de Juan de Dios Rodríguez Ruiz, quien realizó un recorrido por la historia del edificio y por la vida y obra del poeta moguereño Juan Ramón Jiménez y su esposa Zenobia Camprubí.
Durante el encuentro, los expertos abordaron el papel clave de la innovación en la fertilización agrícola, destacando cómo el desarrollo de fertilizantes diseñados a medida de cada cultivo y tipo de suelo permite mejorar la eficiencia en el uso de nutrientes y reducir pérdidas.
En este sentido, Elena Contreras explicó que hasta el 50% de los fertilizantes aplicados puede perderse por distintos factores, lo que pone de relieve la necesidad de desarrollar soluciones que optimicen su aprovechamiento y reduzcan el impacto ambiental.
La responsable de I+D+i de Fertinagro Biotech destacó también el potencial de los bioestimulantes y de los productos destinados a la bioestimulación integral de suelo y planta, herramientas que permiten mejorar la absorción de nutrientes, fortalecer el desarrollo vegetal y aumentar la rentabilidad de los cultivos.
Por su parte, el investigador Juan Urbano presentó algunos de los proyectos que la Universidad de Huelva desarrolla junto al sector industrial, entre ellos iniciativas de mapeo detallado de suelos agrícolas para identificar las necesidades específicas de cada parcela.
Este enfoque permite ajustar la fertilización de forma más precisa y avanzar hacia un modelo agrícola más sostenible, adaptado a las características de cada terreno.
Los ponentes también analizaron el papel creciente de las nuevas tecnologías en el sector agrícola, como el uso de drones para la aplicación de fertilizantes en zonas de difícil acceso o en situaciones climáticas adversas, especialmente durante periodos de lluvias intensas.
La sesión concluyó con un debate abierto con el público, en el que los asistentes plantearon cuestiones sobre la eficacia de los fertilizantes tradicionales, el desarrollo de fertilizantes de liberación lenta y el creciente protagonismo de los bioestimulantes en la agricultura moderna.